Nueva ordenanza para mejorar la calidad del aire en los municipios de Granada

  • 27 Octubre, 2016
  • Calidad del Aire
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La Diputación de Granada ha presentado la “Ordenanza Tipo Provincial de Protección de la Atmósfera”, una iniciativa pionera que, como resultado de un trabajo conjunto entre la Red GRAMAS, LABAQUA, y la Diputación de Granada, permitirá a los municipios granadinos regular gran parte de las instalaciones y actividades emisoras a la atmósfera de su ámbito territorial.

Este conjunto de normas será una herramienta clave para los ayuntamientos de la provincia, que dispondrán de un texto normativo para gestionar las competencias que le atribuye la legislación a la hora de actuar contra la contaminación atmosférica en zonas urbanas. La Diputación de Granada encargó a comienzos de año una asistencia técnica a LABAQUA para la elaboración de esta ordenanza.

La normativa, además de las referencias a la actividad industrial, también trabaja una línea de emisiones no industriales y olores, favoreciendo así el desarrollo urbano sostenible. La nueva ordenanza es una herramienta novedosa en el ámbito autonómico y estatal, ya que ordenanzas de esta índole sólo existen en algunas ciudades.

La nueva ordenanza profundiza en la regulación y control de la contaminación por olores desde el punto de vista preventivo y correctivo

La ordenanza tipo presentada ha sido redactada por expertos de LABAQUA con contrastada experiencia en el campo de la ingeniería y del medio ambiente, siendo la empresa Organismo de Control Autorizado en emisiones industriales, así como laboratorio acreditado por ENAC en materia de contaminación ambiental por olores.

A través de la Delegación de Asistencia a Municipios y Medio Ambiente, se celebró un Seminario Técnico para la difusión de la nueva ordenanza, en el que participaron como ponentes Jesús Rubio Flamarique, director técnico de consultoría y vigilancia ambiental de LABAQUA, así como Antonio Juan Amo Peña, del área de diagnóstico y control de olores, en una exposición sobre recomendaciones de uso e implementación de la ordenanza tipo.

 

Legislación de la contaminación por olor

Entre los aspectos de la ordenanza destacan los nuevos procedimientos para que cada municipio regule la contaminación odorífera, en lo relativo a la intervención administrativa, el control y la vigilancia por medio de declaración responsable o la comunicación previa, y las inspecciones y sanciones correspondientes.

Con esta herramienta se trata de dar solución a la problemática que manifiestan los municipios en relación con la falta de regulación y la confusión normativa en el control de numerosas actividades emisoras contaminantes y olores. El control de la contaminación atmosférica producida por humos, calor, olores y polvo son atribuciones incluidas en el artículo 25 de la Ley 7/85 Reguladora de las Bases de Régimen Local (modificada por la Ley 27/2013).

En el ámbito de la contaminación ambiental por olores no existe legislación específica, ni europea ni estatal, sobre calidad odorífera. Sin embargo, la Comunidad autónoma de Andalucía ha sido la primera en España en considerar el olor como un contaminante especifico que se debe regular en la tramitación de la Autorización Ambiental Integrada (AAI) o Autorización Ambiental Unificada (AAU) para las actividades potencialmente emisoras de olores al medio ambiente en el marco de la Ley de Gestión Integrada de la Calidad Ambiental (GICA).

 La ordenanza enfoca de manera innovadora las prácticas de quema de rastrojos y residuos agrícolas

 

Regulación de emisiones no odoríferas

Por otro lado en el ámbito de las emisiones de contaminación no odorífera, la ordenanza tipo se fundamenta en el principio de jerarquía legal para que los ayuntamientos no solapen su actividad en áreas ya reguladas por normativas nacional y autonómica, centrando los esfuerzos en los aspectos más cotidianos de las emisiones no industriales. De este modo establece condiciones para la evacuación de gases de combustión en pequeñas actividades y domicilios, armonizando tales condiciones con los requisitos del RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios) y el Código Técnico de Edificación. De esta manera se consigue una estructura normativa coherente, aplicable por parte de la administración y entendible para el administrado.

En cuanto a las emisiones canalizadas, además de establecer criterios, medidas preventivas y buenas prácticas para las obras de remodelación de edificios y demolición o para el manejo de materiales pulverulentos o a granel, en el ámbito de la protección de la calidad del aire, la ordenanza enfoca de manera innovadora  las prácticas de quema de rastrojos y residuos agrícolas, que hasta el momento sólo habían estado reguladas en el marco de la protección contra incendios. Se establecen de este modo criterios en términos de distancia a viviendas, condiciones meteorológicas y topográficas para garantizar la máxima calidad del aire en los municipios granadinos.

 

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